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Portabebes ligeros: una ayuda para tus brazos y tus aliados para el verano

Los portabebes ligeros merecen una mención a parte por sus características especiales. Son muy prácticos y útiles en determinadas circunstancias, aunque no aconsejamos que sea tu único portabebés. Más bien lo aconsejaríamos como un complemento a tu portabebés habitual. Ahora te explicamos porqué.

¿Qué es un portabebés ligero?

Los portabebés ligeros son un trozo de tela más bien pequeño que se apoya en uno de los hombros del porteador y donde el niño va colocado en la cadera. Suelen estar confeccionados en forma de malla o redecilla (algodón, poliéster,…) que le da sus características tan especiales.

Hay diferentes marcas especializadas en este tipo de portabebés. Entre las más extendidas y populares se encuentran:

  • SUPPORi
  • Tonga
  • Kantan Net

Todos ellos tienen características muy similares. Las diferencias principales entre ellos son las tallas disponibles y la posibilidad o no de ajustes para adaptar el portabebés al cuerpo del porteador.

Estos portabebés pueden usarse a partir de que el niño ya tiene un buen control de cabeza y espalda (los 6 meses aproximadamente, aunque dependerá de cada niño). Cuando aún son tan pequeños y no pueden agarrarse a nosotros por sus propios medios, será necesario sujetarles la espalda con una mano. Así que sólo nos quedará una mano libre en estos casos. Su uso se puede extender hasta que el niño llegue a los 13 – 15kg.

Este tipo de portabebés ligeros son de gran ayuda para aligerar la carga en tus brazos cuando sostienes a tu bebé. A menudo se definen como portabebés “ayuda-brazos”. Así que en este sentido son perfectos.

Otra de sus características destacable es que puedes usarlos en el agua, bañándote mientras porteas a tu bebé. Así pues, son ideales para el verano.

¿Cómo se usan estos portabebés? ¿Son ergonómicos?

Es importante saber que este tipo de portabebés se coloca siempre en un solo hombro del porteador y se lleva con el bebé colocado en la cadera, con lo que son asimétricos en este sentido. Si se colocan bien, para el bebé sí que se respeta la ergonomía, así que en ese sentido podemos estar tranquilos. Sin embargo, para el porteador va todo cargado sobre un solo hombro, con lo que el reparto de las cargas no es simétrico en la espada y puede llegar a cansar si lo llevamos por mucho tiempo. Así pues, se aconseja un uso no demasiado prolongado para no sobrecargar tu espalda.

Así pues, ¿es recomendable tener un portabebes ligero?

Totalmente. Eso sí, a poder ser que no sea tu único sistema de porteo sino que sea un complemento de éste. Pero te podemos garantizar que pasarás momentos muy agradables usando un portabebés ligero, especialmente en verano 🙂 . Un buen ejemplo de esto sería su uso en la piscina, en la playa o en la ducha, bañándote con tu bebé pegado a ti. Su confección en forma de redecilla ayuda a lidiar con el agua. Además se secan muy rápidamente, cosa que se agradece. Disfrutar de estas experiencias en el agua con tu peque son momentos inolvidables.

Tampoco hay que olvidar su función ayuda-brazos. Para paseos cortos, si tienes que estar de pié con tu niño en brazos, en lugares con mucha gente, o para momentos esporádicos, tu portabebés ligero es un muy buen aliado de tus brazos. Seguro que lo agradecerás.